Este artículo analiza el papel esencial de los tokens resistentes a la computación cuántica en la protección de los activos digitales de las posibles amenazas planteadas por la computación cuántica. Al utilizar tecnologías avanzadas de cifrado anti-cuántico, como la criptografía basada en retículos y las firmas basadas en hash, el artículo resalta cómo estos tokens son fundamentales para mejorar los estándares de seguridad de la cadena de bloques y proteger los algoritmos criptográficos contra futuros ataques cuánticos. Aborda la importancia de estas tecnologías en el mantenimiento de la integridad de la red y el avance de las medidas de seguridad de la cadena de bloques.